Cuando en un segundo

Cuando en un segundo…

… fija la mirada, esa mirada inocente, atenta, curiosa…

… establece, absorto, contacto visual contigo y no desprende la atención a pesar de otras distracciones…

… alza las transparentes cejas, con un movimiento simultáneo de manos y pies…

… escucha con cuidado cada uno de los sonidos que emites, extraños para él, quizá también para ti…

… y luego lanza la sonrisa más enorme que puede…

… se lleva las manos a la cara, como tratando de ocultar el sonrojo producido quizá por dejar al descubierto sus vacías encías…

… y sus vastos cachetes hacen que sus ojos casi se cierren…

… y si además deja un conato de carcajada inédita e impracticada…

… puedes saber que ese pequeño bebé te ha reconocido y te ha dado las gracias por hacerlo feliz y te devuelve una cantidad igual, o incluso mucho mayor, de cándida e infinita felicidad.